martes 11 de octubre de 2011
Cortometraje presentado para el concurso Georges Meliès 2011 bajo la temática "anteojos"
Elenco:
Marcos: Juan Cruz Argañaraz
Mamá: María Luisa Berterreix
Vecina: Viviana Pellegrini
Equipo técnico
Escrito, dirigido y editado por: Virginia Ghiglione
Asistencia de Dirección: Martín Ghiglione y Facundo Dioné
Dirección de Fotografía: Gonzalo Castro
Sonido: German Ruiz Diaz
Dirección de Arte: Alba Rey
Maquillaje: Lucia List
Producción: Alejandra Fusillo y Agustina Cresta
jueves 21 de julio de 2011
De la chapa y el papel a la producción masiva: "Dogo" por Ana Montecucco en el Itaú Cultural


De líneas simples y futuristas, con sus puertas “como alas de gaviota”, el Dogo SS 2000 nos recuerda inmediatamente a los viajes en el tiempo del Doc Brown en el fantástico DeLorean, sólo que la versión argentina fue presentada por Clemar Bucci 10 años antes, en 1970, a ocasión de la Exposición del Confort Humano realizada en la Rural, y no llegó a ninguna película de ciencia ficción, es más, no llegó a ser más que un prototipo.
Alguna vez considerado maquinaria de avanzada, luego un sueño perdido entre los vericuetos buracráticos, hoy la creación de Bucci es llevada como origami en chapa y papel al jardín del Itaú Cultural por la artista visual Ana Montecucco en el marco del ciclo “coronados de gloria vivamos”. Esta obra, acompañada por un troquelado del modelo a menor escala para que los visitantes puedan armar su Dogo en casa, adquiere un valor doble cuando se lo inserta en una discusión sobre la industria y creatividad nacional. Porque a la vez que rememora a un ingenioso creador argentino, erigiendo su prototipo en obra de arte; al mostrarlo a “medio hacer”, también se ríe, con aires de nostalgia, de cómo un proyecto puede desvanecerse al entrar en el inevitable mecanismo político. La artista, a través de este juego agudo de regalarnos el modelo para armar de su obra, parece invitarnos a todos a RE-construir y reactivar la idea de Bucci, para lograr finalmente su masividad tan deseada y obstaculizada.
Sin ser descaradamente referencial, Montecucco logra darnos línea para hablar de nuestro presente. Al igual que las visiones futurizadas que hace 30 años construían las películas sobre el nuevo milenio, este prototipo, “en construcción”, nos muestra, no el futuro que “pudo haber sido”, sino el futuro que alguna vez quisimos y admiramos y que luego miramos con indiferencia pasar sin penas ni gloria. Pero la verdadera ironía de esta obra es que su valor reside más allá de la instalación. La obra se define en el momento en que el visitante toma el souvenir, y cobra sentido total sólo cuando es armado. Sea para hablar de política o sea para de reírnos de un simpático hallazgo la simpleza de materiales y de concepto vuelve a ganar terreno un la acalorada pelea por apelar al espectador.
"Dogo" por Ana Montecucco en el jardín del Itaú Cultural (Cerrito y Viamonte) del 7/7 al 5/8
miércoles 8 de junio de 2011
El relato instantáneo - Alejo Schatzky, "Devenir"

Aquellos que tuvieron una infancia analógica, conocen la nostalgia que guardan las fotos de esa época. Había algo mágico en esos valiosos momentos que no se podían borrar y volver a hacer. Era una delicada tarea la de elegir esos 36 instantes para los que nos alcanzaba la película. Aún así, eran pocas las imágenes capaces de congelar la circunstancia, pero sólo una basta para despertar años de memoria. Podríamos decir que la obra “Devenir” de Alejo Schatzky, presentada del 3 de Junio hasta el 16 de Julio en Central de Proyectos, es un compendio de esas imágenes que supieron condensar la memoria en una captura. La misma nostalgia se muestra canalizada en el fuera de foco, en la luz difusa, en colores pálidos, casi desteñidos por el tiempo, y en sus personajes, a veces apenas insinuados, otras, retratados hasta el extremo. Aunque ajenas, no pueden dejar de resultarnos familiares. Imágenes de niños jugando, sucios, o disfrazados, o de amigos sorprendidos por el lente; todas tienen una cualidad en común: la del instante.
Las mejores fotos son aquellas que parecen capturadas en el segundo exactamente anterior al “click” de la cámara. En ese momento antes de la toma, antes de la pose, antes de la sonrisa simulada, cuando salen los ojos entrecerrados, o los brazos en movimiento. Es un momento indeterminado entre el ser y el parecer, en el que estos personajes están siendo fotografía, porque nos muestran un proceso y no la interrupción estática de una acción. Parecen mostrarnos el “backstage” de una foto que nunca llegó a destino. Así, Schatzky nos presenta escenografías inacabadas que entran en dialogo con el espectador, quien, tentado por completar los espacios en blanco, puede percibir su trasfondo, su misterio, porque es una situación como todas esas que ya ha vivido, y fotografiado. De esta manera, es gracias a este juego creativo, en el que el instante deja de ser una suspensión del tiempo para convertirse en acción en constante cambio, que la imagen, trasciende su concepto, para devenir relato.
http://www.alejoschatzky.com.ar/
http://www.centraldeproyectos.net/
martes 31 de mayo de 2011
Pare y reflexione: el alcance de la interpelación

La Real Academia española define “feria” como la instalación donde se exponen los productos de un solo ramo industrial o comercial, como libros, muebles, juguetes, etc., para su promoción y venta. Bajo estos términos se establece arte ba como el evento artístico, sin competencia alguna, más importante de la Argentina. Esto es justamente lo que cuestiona la artista visual Lucila Gradin, en su obra “pare y reflexione”, (continuación del “reflexionario” presentado en las calles de Rio de Janeiro), en la cual invitó a los visitantes del arte ba, artistas, coleccionistas, galeristas o meros visitantes de la feria, a repensar el estatuto del arte.
Con la simple de acción de entregar una serie de pins y stickers, les aconseja detenerse, ante todo aquello que damos por sentado y, aislados de todo influjo y estimulo externo, ponerse a pensar. El efecto supera los límites de la feria, porque quien tome un pin o sticker estará trasladándolo a su propio espacio, y lo decodificará libremente, de acuerdo a una lectura única y personal. La acción habla por sí misma: El arte no es una institución inalterable, sino un proceso, que se reinicia y resignifica cada vez que alguien se dispone a pensarla.
Un simple círculo rojo con una frase basta para desencadenar este flujo inagotable de ideas. Es mucho lo que produce la mente cuando simplemente es interpelada. No es difícil imaginar, entonces, lo que un evento cultural no comercial podría generar al invitar, tanto al conocedor como al curioso, a participar de este proceso creativo. Un ámbito donde el arte contemporáneo se exponga a la crítica y al análisis, y pueda explotar al máximo su función de reflejo de la sociedad y finalmente, mirarse a sí misma.
sábado 7 de mayo de 2011
A través del espejo: Martin Calcagno, "Sueños de un joven enamorado"


En cuanto abro las puertas de la galeria Elsi del Rio (Humboldt 1510) mis ojos caen en una particular obra, una iguana en metal se posa sobre un espejo en forma de diamante, en este espejo se refleja, tal vez un poco deformado, la onírica muestra de Martin Calcagno.
Entre lauchitas, lagartijas, palomas y diamantes de colores, uno no puede evitar sentir una dulce melancolía. Es que aunque el autor haya elegido a un joven enamorado como el autor imaginario de estos sueños, bien podriamos ver a un niño garabateando este universo en las paredes de su habitación.
La exposición entera podría disfrutarse sólo desde el espejo: descubriendo nuevos detalles poco a poco y sumando una cuota de imaginación del espectador. Porque la esencia de "Sueños de un joven enamorado" esta en esta obra, el mundo deformado y bello a través del espejo.
Para más información:
http://www.martincalcagno.com.ar/
http://www.boladenieve.org.ar/node/10177
http://www.elsidelrio.com.ar/
lunes 28 de marzo de 2011
el arte del cambio
No debería extrañarles que en poco tiempo la niña que jugaba con los muñecos de los cereales se haya convertido en una pendeja algo odiosa, con la costumbre de tener siempre algo que decir, en la intuitiva necesidad de contradecir a todos. Claramente no iba a dejar de ser y pensar lo que quería y menos iba a dejar que me impongan ideas. Así es como siempre fui a apolítica. Me cuesta entender como alguien va a desenmarañar toda la estructura, que durante tantos años construimos con toda nuestra argentinidad al palo, para que se le venga encima toda una nación de secretos adoradores del menemismo, a quienes se les quitaría el derecho del “¡qué país dio’!” entre mate y mate, y para molestar a unos cuantos más arriba que cada vez se ponen más gordos, cuando simplemente puede ser una lacra más, cobrar su plata y volver a casa. Por eso, desde niña elegí el arte, sin jefes, sin reglas, completamente fuera del sistema. ¡Ay, si alguien me hubiera avisado que la muy puta se iba a dejar convertir en un objeto de contemplación burguesa, regida por los vaivenes neuróticos del mercado, y que el artista iba a creerse el verso del “genio consumado”, intocable y elevado de la realidad! Ay, si alguien me lo hubiera avisado, tal vez me hubiese dedicado a la veterinaria.
En el comienzo de Zeitgeist: Moving foward (dejo el enlace porque no pude adjuntar el documental) citan a Ernst Fischer, quien dice que el arte a “menos que quiera quebrantar la fe con su función social, debe mostrar al mundo como algo en continuo cambio y ayudar a cambiarlo”. Además de los cuestionamientos teóricos al sistema que cómodamente damos por sentado, cuestiones que están abiertas a discusión, Zeitgeist posee una crítica intrínseca a su realización y distribución. Muchas películas han querido decir lo que ella pero no lo lograron. Fallaron, porque básicamente, no vieron el cambio. Es difícil creerle a un “crítico” del sistema cuando tengo que pagar $30 en el cine para ver su película, pero abro los oídos cuando la encuentro gratis en youtube. El cambio en la producción de las obras de arte está en Internet. Con este como medio de distribución, la obra deja de ser plana, porque entra en contacto con el receptor/espectador. Gracias al incontrolable flujo de información que encontramos en este medio, todos los que ven, procesan y reenvían el documental están constituyendo la obra, ya que esta se carga de sentido y se enriquece mientras es divulgado. Es la recepción creativa. Por eso Zeitgeist pasó de ser un documental a ser todo un movimiento donde el artista no es el único responsable de denunciar el cambio, sino que lo es todo aquel que participa en la cadena comunicativo-creativa. Muchos le tienen miedo a Internet como herramienta de difusión de una obra, pero no porque no sientan que es efectivo sino porque sienten que no es oficial. Abracen estrechamente su época y acepten las nuevas estructuras, sólo así es posible hacer arte del cambio. Yo ya hice mi parte de bloggeo comprometido, ahora les toca a ustedes. ¡Naveguen conscientemente!
para más información sobre el documental y el movimiento entren a Movimiento Zeitgeist Argentina y a The Venus Proyect
viernes 25 de febrero de 2011
Radiohead - Lotus Flower
El problema de ser una nena que disfruta de jugar todo el día sola con los muñequitos de las cajas de cereales es que tus viejos empiezan a preocuparse y te hacen jugar con el primer ser humano viable que se encuentre cerca. Así fue que esa pequeña solitaria fue forzada a jugar con cierta niña, cuyo nombre no puedo especificar, pero todos los que me conocen saben bien quién fue: el gran trauma de mi infancia, porque todos los que mis viejos no me dieron, ella se encargo de dármelos. Tal vez el peor de todos ellos fue el gran pecado musical. Sí, ustedes saben bien de qué hablo, sino, piénsenlo mejor: año 1997, pendejas precoces fuera de control, rubios platinados con voces afeminadas. Sí, ya lo saben, el primer álbum que esta niña pidió a su mami que le compraran fue Backstreet’s Back, de un boy-band que no es necesario que nombre. No hay manera de remediarlo ahora, estaba luchando por definirme, y ciertamente, las críticas de mis hermanos, (recuerden esa fraternidad prohibida) los grandes poseedores del saber musical que yo no comprendía, no ayudaban. Pocos años después, cuando cumplía diez, aquella niña me regaló, orgullosa de su actualidad, Millenium el último disco de la innombrable banda, y yo me sonreí, no sólo porque sabía que nunca lo escucharía jamás, sino también porque sabía que ella ya no me conocía, yo ya había crecido y su malvado dominio sobre mí había terminado.
Así me gusta recordarlo a mí, como una maduración musical, metáfora de mi valiente emancipación. No sé bien cuándo, ni cómo comenzó, pero en un recuerdo forzado coloco a Radiohead como la banda que me salvo del vacuidad musical. No quiero aburrir a nadie con el proceso de identificación profunda que viví con esta banda, me basta concordar con todos, inclusive con aquellos que después de Ok computer se alejaron de sus seguidores, en que luego del inesperadamente perfecto In rainbows y la tan agradecida gira por latinoamerica ya no podíamos pedir más (a mí me falta ver a PJ Harvey y puedo morir tranquila). Es por eso que si te dicen que Radiohead va a sacar un nuevo disco decís “bueno dame un seis y me quedo contento”. Pero digamos que fuese un seis, que en mi opinión no lo es, los desafío a ver el video clip de Lotus Flower y no elevar su calificación a, mínimo, un ocho. Un sombrero bombín, una espástica mezcla entre mimo y, por qué no, una coreografía de boy-band, de vez en cuando una axila transpirada mirando directo a la cámara: la inconfundible danza de Thom Yorke. Así es el sonido del disco: inconfundible y sencillo. Ocho canciones que van a agradar por un formato que Radiohead ya logro instalar en nuestro paladar, melodías perfectas para escuchar en la calurosa Buenos Aires yendo hacia algún trámite que no nos interesa hacer, o un colectivo parado con la axila de uno por delante y la entre pierna de uno por detrás.
Ahora subo esta entrada con un par de birras encima así que subo lo que me pintó. Saludos.